Hace aproximadamente diez años, en el año 2015, nació Creddy Llantas Curillo, una pequeña empresa familiar dedicada a la venta y reparación de llantas. Su fundador, motivado por la falta de talleres especializados en el sector, decidió iniciar el negocio con pocos recursos, pero con una clara visión: ofrecer un servicio rápido, confiable y de calidad a los conductores de la zona.
Durante sus primeros años, la llantera enfrentó diversas dificultades, como la falta de maquinaria moderna y la competencia creciente. Sin embargo, gracias al esfuerzo constante, la atención personalizada y la confianza de sus clientes, Creddy Llantas fue ganando reconocimiento.